LA DUALIDAD DEL VERANO
Verano: días más largos, menos horarios, más vida social, playa y piscina, escapada al pueblo, cenitas con los amigos, disfrutar de las nietas y los nietos, viajar, vacaciones… ¿A qué sí? ¿A que el verano es para disfrutarlo? Por supuesto, no tenemos dudas de esto: el aumento de las horas de sol, poder tomar un descanso de las rutinas del resto del año, ¡apagar el despertador! Todo esto tiene una influencia muy positiva en nuestro estado de ánimo: estamos más activos, las terrazas de los bares se llenan, hacemos más planes… Pero, ¿y si esto no es así? ¿Y si el verano es una época complicada para nosotros, por muchísimos motivos? Salud mental o física, el calor extremo, la falta de red de apoyo y cuidados, un duelo o la falta de recursos… En la actualidad, todos sentimos una gran presión social por “ tener que disfrutar ” el verano, lo que puede empeorar aún más la complejidad de la estación veraniega. Esta condición puede verse increm...