21 de marzo, Día Mundial de la Poesía.

El Día Mundial de la Poesía, celebrado cada año el 21 de marzo, conmemora una de las formas más preciadas de la expresión e identidad lingüística de la humanidad. La poesía, practicada a lo largo de la historia en todas las culturas y en todos los continentes, habla de nuestra humanidad común y de nuestros valores compartidos, transformando el poema más simple en un poderoso catalizador del diálogo y la paz.



La UNESCO adoptó por primera vez el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía durante su 30ª Conferencia General en París en 1999, con el objetivo de apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y fomentar la visibilización de aquellas lenguas que se encuentran en peligro.

El Día Mundial de la Poesía es una ocasión para honrar a los poetas, revivir tradiciones orales de recitales de poesía, promover la lectura, la escritura y la enseñanza de la poesía, fomentar la convergencia entre la poesía y otras artes como el teatro, la danza, la música y la pintura, y aumentar la visibilidad de poesía en los medios. A medida que la poesía continúa uniendo personas en todos los continentes, todos están invitados a unirse.


Hoy, nos gustaría recordar a…


Gloria Fuertes.

Pienso mesa y digo silla

Pienso mesa y digo silla,

Compro pan y me lo dejo,

Lo que aprendo se me olvida,

Lo que pasa es que te quiero.

(…)

 

Federico García Lorca.

 Es verdad

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.

¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

 

Rafael Alberti.

El mar, la mar.

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños la marejada
me tira del corazón;
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá? Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera;
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!

 

Rosalía de Castro.

Busca y anhela el sosiego.

Busca y anhela el sosiego…
mas… ¿quién le sosegará?
Con lo que sueña despierto,
dormido vuelve a soñar.
Que hoy como ayer, y mañana
cual hoy, en su eterno afán,
de hallar el bien que ambiciona
-cuando sólo encuentra el mal-,

siempre a soñar condenado,
nunca puede sosegar.

 

Gustavo Adolfo Bécquer.

Amor eterno.

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

 

            Y nos gustaría mencionar a nuevas poetas que nos muestran que la poesía sigue viva y que hay mucho talento por descubrir:

 

Elvira Sastre.

            Una cien veces

            (…)

            Hay mujeres

            Que son primeras y únicas,

Que sobrevuelan el suelo que pisan los demás,

Que son azules y ocupan un sitio diferente al resto.

 

Hay mujeres

Que crees por encima de todo

Y por encima de todo deshacen tus creencias,

Que son tiernas, ciertas y dulces,

Y con su ternura, certeza y dulzura

Parten tu inocencia en dos.

(...)



Sara Búho (Sara Bueno).

Me duelo

Me duele la boca

De callarme tanto,

Cuando debería dolerme

De tanto besarte.

Me duelen los dedos

De contar contigo

Del uno al un millón de ausencias.

Me duele saberme

Pájaro en tu mano,

Y pensarte anhelando

El ciento volando.

 

Marwán.

            Me gusta pensar que es así

En cualquier habitación aleatoria de tu ciudad
o en una playa o en un parque,
en el metro o en el autobús,
estás tú
leyendo este poema
y el resto de emociones que conforman este libro.

Si al hacerlo
alguna premonición merodeara por tu pecho
o si en algún momento
las frases que acabas de leer
o que leerás dentro de un instante
te recuerdan algo de ti,
de tu pasado,
o te explican cosas que nunca entendiste
—y comprendes ahora a la luz de estos versos—,
si eso sucede
tú y yo dejaremos de ser para siempre dos desconocidos
y pasaremos a ser corazones cercanos,
cabos de una misma emoción,
náufragos de un mismo mar
que estando frente a frente
se dan cuenta de que pase lo que pase
otro corazón sintió lo mismo,
y aunque solo dure un instante,
cada vez que tengas este libro entre las manos
tú y yo
ya nunca más
volveremos a estar solos.

 

           

    ¿Sois lectoras y lectores de poesía? ¿Nos recomendáis autores o autoras? Nos encantaría que compartieras tu poema favorito con nosotras. ¡Os leemos!


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